Entrevista a Manuel Martín Hidalgo, autor de “Las huidas de Nélida”

Entrevista a Manuel Martín Hidalgo, autor de “Las huidas de Nélida”

¿Qué se va a encontrar el lector en esta obra?

Por una parte, lo peor de la naturaleza humana, la seducción, la traición, el desarraigo y, también, los celos y hasta el asesinato; por otra, el lado bueno del hombre, la fidelidad a la mujer amada, el amor propio y el estímulo de una mujer que, caída en lo físico y en lo psicológico, hundida del todo en lo más sórdido, lucha por salir adelante y reencontrarse a sí misma. En medio de los temblores de su alma encuentra esa fuerza en su interior para salir del pozo en el que ha caído y volver a abrir las puertas de la esperanza a una nueva existencia.

El personaje principal es una inocente e inexperta muchacha, Nélida, venida con su padre, rico gaucho allende el océano, a conocer la vida de la vieja Europa de la que tanto ha oído hablar. Pero en esa Europa de principios del siglo XX a la que arriba, la sociedad se rige por otros parámetros bien distintos a  los que han marcado su vida al otro lado del Atlántico. Y, en ese difícil periodo de su serena adolescencia, cae de pronto, aplastándola, ese cataclismo que se llama amor, trastornando su existencia.

¿Por qué esta obra? ¿Qué te propones con ella?

La novela la tenía escrita desde hacía mucho tiempo, de hecho está registrada en noviembre de 2003, y la idea surgió, me acuerdo perfectamente, leyendo Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Novela que no solo me inspiró sino que hizo que me interesara, de una especial manera, en el estudio de la denominada Gran Guerra por los coetáneos.

Desde los primeros esbozos, contar  la historia de una superación. La caída desde el estatus más alto de la protagonista hasta el fondo del abismo y, luego, su continua lucha por rehabilitarse ante sí misma, y ante los suyos.

¿Qué recomendarías al lector antes de comenzar a navegar por las páginas de esta obra?

Quizá, para valorar el verdadero mérito que tiene el personaje principal de la novela, se deba conocer algo de la época en que le tocó vivir a la protagonista. La adolescente Nélida se va haciendo mujer superando constantemente los obstáculos  –que en aquel tiempo eran muchos y difíciles de salvar para una mujer sola – que le van saliendo al paso. Ha de arrojar de sí ese miedo, casi infantil, ese miedo a todo, y de una manera especial al amor, que de nuevo le saldrá al encuentro, y del que huirá continuamente, sin prestarle atención, aunque sea «un amor del bueno», como le dice su amiga Sophie.

¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

Suele decirse que uno es cada uno y sus circunstancias; yo digo que cada autor es, –¡y mucho!–,  según sus lecturas. Y cuando lo que uno lee es tan bueno, y de tal intensidad, como la novela Los cuatro jinetes del Apocalipsis, de Blasco Ibáñez, termina marcando. Esas páginas, en algún momento vuelven al lector que, luego, regurgitan y las vuelve a saborear. Eso fue lo que me pasó con esta novela. La llevé colgando de mi pensamiento hasta que, un día, leyendo una revista sobre Niza, escribí el primer trazo, y ya no paré. Así nació Las huidas de Nélida

Y, de una manera especial, me llamó la atención, en la novela del autor valenciano, el personaje del estanciero Julio Madariaga, el gallego, de quien, aunque en otros términos, hay algunos rasgos en la figura don Jorge Máñez de Lara, padre de la protagonista, ese hombre hecho a sí mismo, heredero del emigrante de generaciones anteriores que, al fin, se había asentado definitivamente en las naciones nuevas de América.

¿Qué método utilizas a la hora de escribir?

El punto inicial, el origen de coordenadas de toda obra puede surgir en cualquier momento y suele ser una inspiración captada de una lectura, una idea que se lleva durante un tiempo colgada del pensamiento, sin saber qué hacer con ella hasta que, de improviso, toma forma en una sucesión de palabras. Luego a partir de ese momento se abren dos ejes: el espacio en el que va a desarrollarse la acción en la novela  y, en el otro eje, la época.

Valora brevemente Difundia Ediciones.

Es la segunda novela que me publica Difundia Ediciones; la anterior fue la titula Yo soy romano, y en ambas ocasiones he de decir que en todo momento he sido asesorado por magníficos profesionales que han hecho posible la perfecta materialización física que yo, como autor, había pergeñado en mi imaginación. Así que solo me queda decir, sinceramente, GRACIAS DIFUNDIA.

Entrevista a Jorge Álvarez Lalín, autor de "En busca de Piguem"

8 enero, 2020

Reseña de "Miguel y los Almohades"

8 enero, 2020

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *